Mayo, el Mes de la Mejor Audición




En 1927, la Asociación Americana del Habla, Lenguaje y Audición, en Estados Unidos, nombró Mayo como el ‘Mes de La Mejor Audición’ con el objetivo de crear conciencia sobre la importancia de que personas con discapacidad auditiva puedan escuchar y comunicarse mejor y encontrar opciones de tratamiento adecuadas para aquellos que experimentan problemas de habla o audición.

Actualmente, la alerta sanitaria por Covid-19 ha evidenciado las carencias de diversos grupos vulnerables, siendo el de las personas con discapacidad auditiva o sordas uno de los más afectados en esta contingencia por el aislamiento en el que se han visto obligados a estar, además de que el uso del tapabocas como medida de prevención ha afectado su principal medio de comunicación, que es la boca.

¿Pero cómo proteger los oídos?

Cuanto más larga sea la exposición a los ruidos fuertes, más están expuestos nuestros oídos a sufrir un daño, por lo que es importante controlar el nivel de ruido lo más que podamos, utilizar tapones en los oídos, cuidar qué tan fuerte escuchamos música, el televisor o los audífonos y si trabajamos en un lugar donde el ruido es la constante, como una fábrica, una maquila o una construcción, utilizar protección auditiva.

Recordemos que la audición es un don con el que generalmente nacemos, habrá casos en que por problemas genéticos no sea así, pero de no ser el caso, procuremos mantener nuestra salud auditiva en buen estado, acudamos al especialista por lo menos una vez al año y cuidemos nuestros oídos, porque escuchar bien es un regalo que debemos preservar.

Mayo nos recuerda también lo importante que es ser empático, ponernos en el lugar del otro, fomentar el apoyo y cuidar que esa persona que no escucha pueda comunicarse de la mejor manera. ¿Cómo podemos hacerlo? Imaginando lo que siente al no escuchar y vivir en un mundo de silencio, donde los ruidos más insignificantes no son percibidos.

Pensemos que estamos en un cuarto cerrado herméticamente, donde el sonido no traspasa las paredes, con gente alrededor a la que sólo vemos que mueven la boca, porque no escuchamos ni una sola palabra, ¿qué sentiríamos?, ¿qué haríamos?, ¿cómo lo enfrentaríamos? Pues eso que respondimos es lo que viven día a día las personas con discapacidad auditiva, por eso el ayudarlos a comunicarse es vital.

Cuidemos la forma en la hablamos, utilicemos expresiones que pueda ayudar a entender a la otra persona lo que estamos diciendo para que, a su vez, pueda transmitir lo que quieren comunicar, pronunciemos bien las palabras y hagámoslo siempre de frente para que nuestro interlocutor nos vea y pueda saber de qué hablamos.

Ahora más que nunca, por los tiempos que estamos viviendo, volver a conectarnos con las personas que amamos es prioridad y si alguno de ellos sufre algún padecimiento auditivo, ayudémosle, llevémosle a revisión con el especialista, investiguemos qué audífono es mejor para ella o él o la mejor solución a su padecimiento, entendamos que el mundo en el que vive es el mismo en el que vivimos nosotros, sólo que con una característica diferente.


Procuremos siempre su salud auditiva a la par que la integral y la mental, porque todas van de la mano y tienen el mismo costo, NADA.

Por Joseph García, audiólogo y gerente de Capacitación para América Latina de Starkey

Por admin

Archive